Declaración de Propósito de la Misión Etnos

Motivados por el amor de Cristo e impulsados por el poder del Espíritu Santo, existimos con el fin de ayudar en el ministerio de la iglesia local por medio de la movilización, preparación y coordinación de los creyentes para la evangelización de las etnias no alcanzadas, la traducción de las Escrituras y el establecimiento de iglesias autóctonas que glorifiquen a Dios.

Valores Esenciales

Los mismos valores que motivaron a los primeros misioneros de nuestra misión para hacer sacrificios, también motivan y animan a nuestros misioneros hoy en día para llevar el Evangelio a los menos alcanzados en Bolivia y a todo el mundo.

Por eso presentamos los que consideramos “valores esenciales” en la Misión Etnos, de tal forma que todos los misioneros actuales y los futuros en agregarse tengan presente que estos son los principios que nos guían en el desarrollo del ministerio.

1. Valoramos la Palabra de Dios como nuestra autoridad máxima. Por tanto, nos comprometemos a:

  1. a. Demostrar sumisión a Dios, sometiéndonos con gozo a la autoridad de Su Palabra en todo lo que  creemos y hacemos.
  2. Buscar seriamente la dirección de la Palabra de Dios en el proceso de tomar decisiones, y nunca elegir ir en su contra.
  3. Seguir fielmente las enseñanzas de la Palabra de Dios, en particular aquellas que están enumeradas en nuestra declaración de fe.

(Salmo 119.89, 105; 1 Pedro 1.25; 2 Timoteo 3.16,17)

2. Valoramos el ser controlado por el Espíritu Santo. Por tanto, nos comprometemos a:

  1. Intentar glorificar a Cristo en todas nuestras actitudes y acciones.
  2. Rechazar toda actitud o acción que entristezca al Espíritu Santo y perjudique su accionar en nuestras vidas y ministerio.
  3. Ejercer nuestros dones espirituales para que seamos más efectivos en el ministerio en el cual el Señor nos ha colocado.
  4. Disfrutar de haber sido librados de la necesidad de luchar con nuestras propias fuerzas para agradar a Dios en nuestra vida y nuestro ministerio diario.

(Juan 15.5; Gálatas 5.16,25; Romanos 6.4)

3. Valoramos la dependencia en Dios. Por tanto, nos comprometemos a:

  1. Confiar en Dios para suplir el personal, la dirección y los recursos que necesitamos para hacer Su voluntad.
  2. Glorificar a Dios y demostrar nuestra dependencia en Él, haciéndole saber nuestras necesidades por medio de la oración.
  3. Depender de Dios individual y corporativamente, y no confiar ni en la Misión ni en otras personas para guiarnos y suplir nuestras necesidades.

(Proverbios 3.5,6; Romanos 4.20,21; Hebreos 11.6; Filipenses 4.6)

4. Valoramos el rol y la responsabilidad de la iglesia local en el cumplimiento de la Gran Comisión. Por tanto, nos comprometemos a:

  1. Trabajar de cerca con la iglesia y apoyarla para que pueda cumplir la Gran Comisión, tarea encomendada a la iglesia por Jesucristo.
  2. Mantener una comunicación abierta con las iglesias enviadoras en cuanto a su misionero, reconociendo su autoridad y responsabilidad en la vida del misionero.
  3. Capacitar y apoyar al misionero con las herramientas y la preparación especializada que necesita para que, como enviado de su iglesia, pueda cumplir a cabalidad su ministerio.

(Hechos 13.1-3; 15.4)

5. Valoramos la disposición de sacrificarnos por Cristo y Su Iglesia. Por tanto, nos comprometemos a:

  1. a. Llevar el evangelio de Jesucristo a aquellas partes del mundo donde las condiciones de vida y trabajo a menudo son difíciles.
  2. Perseverar con gozo en la tarea que Dios nos ha dado, aun ante la ausencia de comodidad o conveniencia.
  3. Demostrar que el Señor es digno de cualquier sacrificio que se nos pida hacer por Él.

(Filipenses 4.12; 1 Corintios 4.11; 2 Timoteo 2.4; 2 Corintios 8.2)

6. Valoramos las relaciones personales sanas y la interdependencia (dependencia mutua) en el ministerio. Por tanto, nos comprometemos a:

  1. Obedecer el Gran Mandamiento, amándonos como hermanos y hermanas y manteniendo la unidad que Su Espíritu nos ha provisto.
  2. Glorificar a Cristo demostrando nuestra necesidad los unos de los otros, y la disposición de apoyarnos mutuamente, tanto en forma personal como en el ministerio.
  3. Practicar el trabajo en equipo y la pluralidad de liderazgo en forma efectiva para llevar a cabo la obra de Dios.

(Filipenses 2.1-4; 1 Corintios 12.25; Efesios 4.3)

7. Valoramos el potencial de cada persona para ser utilizada por Dios en cumplir la Gran Comisión. Por tanto, nos comprometemos a:

  1. Animar a todos nuestros hermanos y hermanas en Cristo, recordándoles que Dios le da a cada uno de Sus hijos el privilegio de servirle y glorificarle.
  2. Proveer la oportunidad de servir a través de Asociados Globales, en base a la gracia de Dios, quien se glorifica a Sí mismo a través de las vidas de los creyentes.
  3. Asegurar que las asignaciones de ministerio reflejen la diversidad de dones representados.

(1 Corintios 1.26-31; 2 Corintios 12.7-10; Hechos 4.13)

8. Valoramos la excelencia en todo lo que hacemos por nuestro excelentísimo Dios y Señor Jesucristo. Por tanto, nos comprometemos a:

  1. Emprender cada tarea dando nuestro mejor esfuerzo para Su gloria.
  2. Reflejar el carácter fiel de Dios al llevar a cabo a conciencia y con eficiencia nuestras tareas.
  3. Promover la capacitación y el esfuerzo competente para lograr mayor eficacia en nuestro servicio para el Señor, tanto en las tareas particulares como las colectivas.

(Colosenses 3.23-25; Filipenses 1.10; Efesios 6.6,7; Filipenses 3.14-16; 1 Corintios 9.19-27)

9. Valoramos la importancia de nuestra tarea y la urgencia de completarla en el poco tiempo que tenemos. Por tanto, nos comprometemos a:

  1. Aprovechar el tiempo, así como lo hicieron Cristo y Sus discípulos con el fin de apresurar el cumplimiento de la tarea de alcanzar al mundo con el Evangelio.
  2. Mantener nuestro enfoque sobre los valores eternos y el destino de las almas.
  3. Tener presente la inmensidad de la tarea que tenemos por delante.

(Juan 4.35; Juan 9.4)

Declaración de Visión

Millones de personas en grupos étnicos siguen hoy en día aislados del Evangelio por barreras que impiden que entiendan el mensaje, especialmente por las barreras de cultura e idioma. Cristo mandó a sus seguidores a compartir el mensaje de salvación que Dios nos ofrece a “todas las naciones.” Para cumplir esto, alguien tiene que vivir entre ellos, amándoles con el amor del Señor y aprendiendo su idioma y cultura para poder enseñarles en una forma que entiendan claramente (contextualizando el mensaje).

La Misión Etnos trabaja con las iglesias en la capacitación y envío de sus misioneros. Les ayudamos a direccionar la obra de plantación de iglesias por medio del evangelismo, discipulado a los creyentes, traducción de las Escrituras y entrenamiento de líderes autóctonos quienes a su turno alcanzarán a su propia gente y a las etnias vecinas.

Declaración de Fe

  • Creemos en la inspiración Divina y en la autoridad verbal de las Sagradas Escrituras, la Biblia.
  • Creemos en un solo Dios, único y verdadero, que subsiste eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
  • Creemos en Jesucristo como Dios verdadero, en su encarnación y nacimiento virginal sin pecado.
  • Creemos en la muerte vicaria de Cristo, como sacrificio voluntario por los pecados   del mundo entero y en su presente intercesión. También creemos en su resurrección corporal y en su posterior regreso físico y pre-milenial.
  • Creemos en la deliberada caída del hombre, en su separación de Dios y en su necesidad de un Salvador.
  • Creemos en la salvación por gracia únicamente a través de la muerte y resurrección de Jesucristo.
  • Creemos que cada persona es responsable por sí misma de aceptar o rechazar la salvación por fe en Jesucristo y que el alma salvada jamás perecerá.
  • Creemos en la obra regeneradora del Espíritu Santo y en su permanente morada en el creyente.
  • Creemos en la responsabilidad de los creyentes en obedecer la Palabra de Dios y en dar testimonio a través del bautismo y su diario vivir.
  • Creemos en el inminente retorno de Cristo por su Iglesia, y en la resurrección de los creyentes para vida eterna.

Mantenemos y enseñamos las siguientes posiciones:

  • El regreso pre-tribulacional y pre-milenial de Cristo por Su iglesia.
  • La interpretación histórico-gramatical de la Biblia.
  • Que un alma una vez verdaderamente salva nunca se puede perder.
  • Practicamos el bautismo de los creyentes por inmersión.
  • No practicamos lo que se conoce comúnmente como “dones de señales”

No practicamos lo que se conoce comúnmente como “dones de señales”

El Triángulo Ministerial

El ministerio misionero transcultural dirigido a los menos alcanzados requiere de un trabajo en equipo para que tenga éxito. Por eso proponemos el siguiente documento para ayudar a aclarar las responsabilidades de cada parte de este triángulo ministerial entre:

Triángulo Ministerial
  1. La iglesia que envía,
  2. El misionero y
  3. La agencia misionera.

Para que la obra del misionero vaya adelante, necesitará de un respaldo de su iglesia y de una agencia que trabajen en armonía, tendrá que haber una buena comunicación y cada uno tendrá que entender claramente su papel en el ministerio.

El apóstol Pablo tuvo su equipo que trabajó con él durante sus años de ministerio misionero. Fue enviado en Hechos 13 por su iglesia en Antioquía, encomendado a la obra de plantar iglesias en Asia y en Europa. Además de ser enviado por su iglesia, también se rodeó de colegas enviadas de diferentes iglesias que trabajaron con él y a quien rendía cuentas mutuamente como en una agencia misionera.

Para clarificar el papel de los miembros de este “triángulo ministerial” en el envío de un misionero a una obra ministerial, estamos proponiendo las siguientes responsabilidades de cada parte.

Responsabilidades de la Iglesia:

  1. Los líderes de la iglesia reconocen que el misionero cuenta con el apoyo de la iglesia y están de acuerdo con el ministerio hacia la cual apunta, al mensaje que dará y a las metodologías que usará en su ministerio.
  2. La iglesia verá al misionario como una extensión del ministerio de su iglesia en alcanzar pueblos menos alcanzados con el evangelio.
  3. La iglesia asumirá el papel de autoridad principal de la misionera, tomando en cuenta el estado espiritual de la misionera, aunque lo hará consultando con la agencia cuando sea necesario tomar algunas medidas.
  4. La iglesia asume responsabilidad de enviar al misionero al ministerio, entendiendo que la misionera rendirá cuentas en forma regular a la iglesia como también a la agencia.
  5. La iglesia asume la responsabilidad de vigilar a la misionera, asegurándose que el apoyo financieramente para ella sea lo adecuado, tomando en cuenta sus necesidades personales como también sus necesidades de ministerio. No necesariamente tiene que financiar todas sus necesidades, pero los líderes deben estar al tanto de sus necesidades y estar dispuestos a tomar medidas adecuadas si es que le falte suficiente recursos para cumplir sus funciones.
  6. La iglesia seguirá el progreso del trabajo del misionario en el campo, tanto como sea posible, y estará al tanto de las principales victorias y dificultades encontradas por la misionera para mejor apoyarlo a través de oración. Se comunicará regularmente con la misionera para así llevar un apoyo consistente y profundo en oración.

Responsabilidades de la Agencia:

  1. La agencia debe asegurarse que, antes de comenzar al ministerio, la misionera haya tenido un entrenamiento misionero transcultural que le brinde herramientas para hacer su futuro ministerio mejor
  2. La agencia le dará a la misionera un asesoramiento técnico que incluirá una evaluación de su nivel de hablar en el idioma, estrategias que puede tomar para llegar pronto al nivel requerido en el idioma que permita llevar adelante un ministerio eficaz. También de acuerdo a la necesidad, le podrá dar consejos en cuanto a formas de llevar adelante el ministerio para que sea más efectivo, siempre consultando con los líderes de la iglesia con respeto a las recomendaciones que se puede hacer.
  3. La agencia también vigilará para que la misionera trabaje en un equipo con miembros que tengan diferentes dones.
  4. La agencia se preocupará por su miembro, animándole espiritualmente y anímicamente. Pero la responsabilidad primaria de dar apoyo espiritual y anímico es de la iglesia enviadora. La misionera debe responder primeramente a su iglesia y luego a la agencia. La agencia puede, en ciertas oportunidades, dar una representación de la obra del misionero en diferentes iglesias y posiblemente proveer interacción entre aquellas iglesias y la misionera. La agencia tiene un equipo de representación para presentar la obra misionera en las diferentes iglesias. Mientras mejor se informa y educa a las iglesias y asambleas en cuanto a misiones interculturales, mejor será el apoyo que podrán dar a los
  5. La agencia está dispuesta a canalizar fondos que puedan llegar de otras iglesias e individuos para el misionero. Los misioneros de la agencia no son sostenidos por la agencia ni reciben ayuda económica ni beneficio social alguno de parte ella. Legalmente ningún misionero es empleado de la agencia. Por lo tanto la agencia no tiene ninguna obligación económica con el misionero. Más bien, cada uno tiene que confiar en el Señor para que El provea su sustento económico por medio de su iglesia enviadora y con otras las iglesias e individuos que son movidos por el Espíritu de Dios a apoyarle en su ministerio.

Responsabilidad del Misionero a su Iglesia:

  1. El misionero debe identificarse con una iglesia como su iglesia enviadora y participar activamente en cuanto pueda con la iglesia.
  2. El misionero debe siempre demostrar una actitud sumisa a la autoridad espiritual de la iglesia y esforzarse para que la iglesia entienda los aspectos de su ministerio.
  3. El misionero debe rendir cuentas a la iglesia:
    • En cuanto a asuntos espirituales.
    • En cuanto al funcionamiento y los avances de su ministerio.
    • En cuanto a su nivel de apoyo económico, todo para que ellos entiendan sus necesidades y puedan vigilarla más de cerca y así poder ayudar en tiempos de mayor necesidad.
  4. El misionero debe estar comunicando en forma continua con la iglesia el panorama de su ministerio, tanto temas personales como sobre asuntos de su trabajo.
  5. El misionero debe tener un corazón para orar por su ministerio como también por las necesidades de su iglesia.

Responsabilidad del Misionero hacia la Agencia:

  1. El misionero debe comunicar regularmente a la agencia, informando sobre su ministerio y su estado anímico.
  2. El misionero debe cumplir con los requerimientos de la agencia en cuanto a formularios de horarios de trabajo, tanto durante la fase de estudio del idioma como cuando esté en un ministerio normal, mostrando disposición de colaborar con los misioneros que le orientan y ayudan con sus estrategias de trabajo.
  3. El misionero deber ser responsable para agradecer en forma oportuna y no atrasada, mayormente en forma escrita, a todos sus apoyadores, no importa donde estén para que ellos vean que está realmente agradecida. También debe estar alerta a seguir haciendo crecer el equipo de personas que oran y apoyan.